Las Minas Abandonadas del Desierto de Atacama

Fotos de Ivan y Karla

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Text de Ivan Kashinsky

Mientras manejábamos por el desierto más seco del mundo, nuestro jeep rojo, cansado y sediento empezó a quejarse. Paramos abruptamente justo afuera del pueblo fantasma de Chacabuco.  Las paredes coloridas se descomponían sobre las calles polvorosas que aun guardan los secretos de los miles de personas quienes alguna vez llamaron a este misterioso lugar, su hogar.  Cuando caía la noche, las sombras del pasado empezaron a emerger de los umbrales rotos y las risas, así como los gritos de terror, comenzaron a manifestarse en un viento malvado.

Los pueblos abandonados esparcidos por el Atacama, deben su existencia al nitrato que fue extraído del desierto rico en minerales.  El nitrato fue vendido a Europa quien lo usó como pólvora y fertilizante.   Esta parte norte de Chile pertenecía a Bolivia hasta la Guerra del Pacifico en 1884.  Bolivia subió ilegalmente los impuestos a este oro blanco, lo cual fue la chispa para empezar la guerra, dando como resultado la pérdida al acceso al océano, al control sobre el nitrato, y a las cantidades interminables de cobre. Este mineral aun es parte fundamental de la economía de Chile. Bolivia se arrepiente de sus decisiones hasta estos días.

A finales del siglo 19, miles de trabajadores empezaron a llegar al Atacama desde el sur para ganar dinero con el boom del nitrato.  Ellos fueron explotados y esclavizados por los dueños europeos.  En lugar de dinero se les pagaba con fichas plásticas, las cuales solo podían ser usadas en las tiendas de las minas.  Los trabajadores estuvieron atrapados en un sistema del cual nunca pudieron salir.  En diciembre de 1907 marcharon a Iquique para enfrentarse a los dueños y protestar en esperanza de ganar algunos derechos básicos.  La sangre corrió cuando los militares dispararon sin compasión a los miles de hombres con sus familias en la que se conoce como “La matanza de Iquique.” Esta es una de las muchas sombras que cuelgan sobre el pasado obscuro de Chile.

 

Una década mas tarde, los trabajadores empezaron a ver algunos cambios mejorando sus derechos humanos.  Pero el boom estaba cerca de su fin.  Los alemanes inventaron un nitrato sintético y en 1938 los pueblos como Chacabuco fueron  abandonados.

Una vez mas en 1973 las pequeñas celdas de Chacabuco, en las cuales sufrieron tantos mineros, fueron llenadas por un nuevo grupo de gente: prisioneros. Pinochet usó a Chacabuco como campo de concentración.  Gente ordinaria de quien se sospechaba serían un peligro para el dictador, fue enviada al medio del desierto.  Sufrieron tortura psicológica al vivir rodeados de campos minados, alambres de púas, y guardias armados.  María Schöne, quien cuida ahora Chacabuco, me contó que irónicamente los prisioneros llenaron de vida al pueblo fantasma. Se crearon talleres donde enseñaron a la gente teatro, música, y arte.  En 1974, el campo fue cerrado y Chacabuco quedo vacío una vez mas. 

Las celdas de Chacabuco quedaron cubiertas con los pensamientos de estos prisioneros quienes escribieron sobre sus oscuras paredes.  Desafortunadamente, los militares llegaron y rayaron sobre todos estos sentimientos en un intento de borrar cualquier evidencia de que esta mina de nitrato sirvió de campo de concentración.

En los últimos días de nuestra estadía en el Atacama, visitamos Puelma.  Caminando por el cementerio de esta mina, me topé con  ataúdes desenterrados. Los cuerpos, perfectamente conservados por el clima seco, estaban al descubierto. Se había robado los cráneos y joyas de los indefensos mineros. Parado, al lado del esqueleto de un bebé expuesto al sol del desierto, me invadió una profunda tristeza. La gente que vino aquí y sufrió había sido arrancada de la tierra y esparcida por el desierto.

Con ayuda de nuestros nuevos amigos del Atacama, arreglamos nuestro carro y nos dirigimos rumbo al norte a Perú, pasando por mas minas abandonadas en el camino. Cada una era un recordatorio del extraño pasado con el que nos tropezamos en medio del Atacama.

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7 comentarios

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7 Respuestas a “Las Minas Abandonadas del Desierto de Atacama

  1. aimee

    que raro lugar… las fotos hablan solitas. habra que conocer algun rato.
    pronto nos veremos en quito. les quiero!

  2. cris

    que lindas fotos.. y que lugar tan extrañamente bello no?
    La gente a veces no sabe que mi país esta lleno de fantasmas.. de norte a sur..
    los quiero!

  3. Desde que un amigo fotógrafo me contó que había este blog, lo he visto más de diez veces y no me canso de hacerlo. Es como que cada vez que entro veo un detalle nuevo en cada foto. Ahora cuando hablo con alguien sobre fotografía soy yo el que cuenta acerca de este blog a otros. Ojalá hagan una expo o una publicación al regreso a Ecuador.
    Mientras tanto seguiré entrando!
    Slds,
    -m-

  4. tomasbarrios

    Que genial todo esto que veo… De suerte vine a parar buscando informacion sobre La Vega Central, en Santiago. Quede alucinado con las fotos. Los felicito y me inspiran para hacer un viaje asi, quizas haga lo mismo pero de Sur a Norte… =)

  5. Cris Montesinos

    Amigos!!!!! qué espectacular su viaje, me alegro mucho y les felicito por todo lo realizado, sus fotos son increíbles!!!! FELICITACIONES!!!!!!!

    un fuerte abrazo, los quiero mucho
    Cris Montesinos

  6. luis

    muy conmovedora esta historia pensar que que hay muchas cosas que uno no sabe gracias muy bueno este aporte

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